Si pudiera volver el tiempo atrás… errores cometidos en clases

Por UDI, Junio 5, 2018

Justo antes de ingresar a la universidad, ese año previo en que la expectativa está al máximo es cuando estamos sujetos a un bombardeo de expresiones como: “Cuando ingreses, lo verás”, “esa materia fue mi dolor de cabeza”, “yo fallé en no seguir ese lineamiento”, entre otras, las cuales al final del camino cobran sentido. Por eso, este post te ayudará a romper con esa cadena de errores.

Para ser puntuales, en la universidad existen ciertas situaciones que nos pueden llevar a cometer un error o a tener una situación incómoda que, aunque forma parte de la experiencia universitaria, luego no se querra recordar.

 

Cuantificar tus ausencias límite

Primer grave error, cuando se inicia una carrera nueva en la universidad nos encontramos con muchos “beneficios”, súper atractivos y que no teníamos en la escuela, como por ejemplo: “Tienen máximo tres ausencias disponibles para el cuatrimestre” y tú dices ¡WAO, pero que chévere, podré faltar tres veces a clases sin que repercuta en nada sobre mi curso! Y es aquí donde empiezan tus planes descontrolados de faltas a clases, ya que “ese lunes tendré una fiesta” o “el tercer viernes de este mes tomaré fin largo para irme a la playa” y así…

Cada vez empezamos a acortar más y más nuestras llamadas “ausencias disponibles”, y cuando llega el momento de necesitarlas por una razón mayor nos quedamos sin el derecho de hacerlo y complicamos todo el curso. La sugerencia siempre es no hacer planes con las ausencias y mejor convertirlas en comodines para cuando sean necesarias.

 

Errores de clases

 

Confiar 100 % en que mi compañero llevará nuestra presentación

“El trabajo es en grupos de cinco personas”, dice el profesor, marcando el punto de salida para la cacería de los mejores compañeros para realizar un proyecto. Segundo paso: dividimos el trabajo equitativamente. Se desarrolla y todo marcha bien, pero cuando llega el momento en que un integrante del grupo lo guarda en un USB, automáticamente se convierte en el encargado de llevar el trabajo, lo que conlleva a un error de grupo.

Son tantas las cosas que a partir de aquí pueden hacer que el trabajo no llegue a clase, que lo mejor es que todos los integrantes cuenten con el trabajo completo, lo estudien en su totalidad y lo lleven en dispositivos diferentes.

 

Tomaré fotos del tablero, así ahorro tiempo

No hay nada más eficiente, duradero y cómodo que la tinta sobre el papel. No te dejes atropellar por la tecnología.

Cuando de apuntes se trata, lo más practico es tener tu libreta y bolígrafo a la mano, y lo mejor de tomar apuntes a puño y letra es que subconscientemente estamos dándole información útil a nuestro cerebro sobre la clase que tomamos, mientras que una fotografía es un clic y listo, queda perdido en la inmensidad de la galería.

 

Errores en la universidad

 

Sentarte en la última fila para pasar desapercibido del profesor

El hecho de sentarte en la parte trasera del aula para que el profesor no te tome en cuenta para las preguntas, es el error más chistoso cometido en clase.

En muchas ocasiones lo único que hacemos estando tan atrás es forzar nuestra vista intentando ver el tablero, o no entender la clase por escuchar tan de lejos las explicaciones del profesor. Ubícate siempre en un punto medio del aula, donde veas cómodamente el tablero, escuches con claridad y verás cómo se hace más placentera tu clase.

Publicado en: Modo U

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