Sentir ansiedad frente a situaciones que se escapan de nuestro control durante el periodo académico, ya sea recién comenzando la universidad o cuando estamos más cerca a graduarnos, es algo a lo que debemos prestar atención para saber cómo poderlo identificar y tratarlo con las herramientas adecuadas.
¿Qué es la ansiedad en la universidad?
Esta emoción no es fácil de manejar, dado que sus síntomas pueden tomar el control de nuestros pensamientos y acciones. La ansiedad usualmente se manifiesta como una sensación similar al miedo, a no tener control sobre una situación y que puede ser repentina (cuando te quedas solo de noche en una parada de autobús) o que se vaya incrementando (mientras se acerca el momento de una presentación oral).
Si bien la ansiedad es una emoción que se puede experimentar en cualquier momento de la vida, cuando estamos en la universidad pasamos por cambios que nos acercan a esta emoción: el cambio de la rutina diaria en horarios y actividades, el tener que ser más responsables porque estaremos a cargo, el cambio de materias y las formas de evaluación que tenemos, las nuevas personas en nuestra vida social, entre otros cambios.
¿Qué me hace sentir ansioso?

Pensemos en primera persona. Todo comenzó hace unos meses o hace casi un año cuando todavía estaba en el colegio, era momento de elegir universidad, de presentar pruebas y de ver dónde quedaba seleccionado para estudiar. Sentía nervios en cada parte del proceso porque dudaba de si me aceptaban o no, no quería quedarme atrás y solo, pero logré superarlo y quedar en la carrera que elegí.
Luego llegó el momento de pensar en las materias, en los compañeros, en lo que me pondría el primer día de clases, en el si debía intervenir o quedarme callado, sentarme atrás o adelante en el salón… tantas cosas sin siquiera haber empezado. Todos esos pensamientos iban acompañados de una que otra inseguridad, ¿será que habré elegido bien?, ¿qué pasa si no me gusta?, ¿qué tal serán mis nuevos compañeros?
Al comenzar el semestre fui notando que no era yo la única persona que tenía esas inseguridades, todos estábamos más o menos pasando por lo mismo, eran tantas cosas nuevas y todos nos asombrábamos o nos sentíamos abrumados, por lo que pude comenzar a hacer amigos y conversar de lo que nos pasaba en clase. Claro, también fui notando que a algunos se les daba mejor aprender ciertos temas y dudé sobre mi rendimiento en varios momentos: “no creo que logre exponer ese tema”, “no sé cómo me voy a aprender todo para el examen”, “qué terrible que no logro encontrar la respuesta a estos problemas”...
Todos estos momentos nos generan muchas emociones fuertes, entre ellas la ansiedad, la cual se manifiesta en frases de temor sobre las situaciones que no controlamos y de las que muchas veces quisiéramos escapar. Esa ligera angustia nos limita muchas veces a experimentar la dificultad, los logros, el fracaso y el poder aprender de todas estas experiencias. Incluso puede que algunas nos sobrepasen y nuestros pensamientos se vuelvan negativos. Por ello, es necesario que siempre tengamos claro que debemos mantener conversaciones y estar en comunicación con amigos, compañeros y familiares para comentarles sobre estas emociones que estamos sintiendo y quizá encontrar un punto de reflexión o apoyo que no hayamos pensado antes.
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Cambios en la universidad
Tengamos presente que durante el ciclo universitario experimentaremos cambios en muchas facetas de nuestra vida que modifican el quiénes somos:
- En la alimentación, al comer algo rápido entre clases o al tomar café en exceso u otra bebida que sentimos nos ayude con la energía.
- En la rutina de sueño, cuándo nos vamos a dormir tarde y cuándo creemos que debemos trasnochar para estudiar.
- En la vida social, sentir que debemos ir a fiestas, estar conectados por chat con nuestros amigos del colegio, publicar que estamos en actividades distintas.
- En las actividades académicas, estar en algún club o grupo que nos permita explorar más la vida universitaria y poder hacer amistades con temas afines de interés.
- Con los profesores, acostumbrarnos a que cada materia se ve con evaluaciones diferentes, formas distintas de ver y entender la clase.
- En las evaluaciones, porque serán diversas y en muchos temas distintos, quiz, exámenes orales, presentaciones, talleres en grupo, maquetas, prototipos, etc.
- En las responsabilidades económicas, por los pagos del semestre, los libros, los materiales extra, el tiempo para trabajar o las posibilidades de obtener una beca.
Soluciones para la ansiedad en la universidad

Si sientes que requieres algo de apoyo porque te sientes abrumado, con algo de miedo por alguna materia que te resulta muy complicada o angustiado frente a ciertas evaluaciones, ten presente las siguientes soluciones:
- Busca apoyo dentro de la universidad. Dentro de las instituciones de educación superior encontrarás siempre algún departamento de orientación (ya sea general de la universidad o por facultad), al cual puedes dirigirte para pedir apoyo con algún psicólogo u orientador designado para apoyo al estudiante.
- Busca grupos de apoyo. Te aseguramos que no eres el único estudiante que pasa por esa situación, por lo que dentro de la universidad o en instituciones de salud puede que haya grupos de apoyo para cuando sentimos angustia y emociones que no sabemos controlar.
- Busca la ayuda de un profesional. Siempre está la opción de tener algunas sesiones con un psicólogo o con un terapeuta emocional que nos ayude a evaluar qué situaciones nos generan más tensión y cuál es la ruta o las posibilidades que tenemos para salir adelante.
- Habla con personas cercanas. Todos somos humanos y hemos pasado por situaciones de ansiedad, puede que no exactamente las mismas, pero nos podemos relacionar y entender, por lo que hablar de los problemas nos permite que no solo los saques de tu mente, sino permites que otros puedan aportar su punto de vista.
Incluso al hablarlo permitimos también que otros se nos acerquen y dejamos de estar tan solos, creamos lazos con otros sobre nuestras experiencias.
- Haz un curso o un taller contra la ansiedad. Hay algunas instituciones que dictan cursos que ayudan a sobrellevar estas emociones, incluso los hay online. Puedes averiguar en internet cuáles son tus opciones y anotarte a uno sin pena.
Ahora, la ansiedad no será algo de una sola vez y que quedemos curados por siempre, pero una vez aprendas a conocer cómo reaccionas frente a esta emoción y tengas un método para manejarlo y canales de apoyo para llevar las situaciones, sabrás que estás más preparado y que esto no será el fin, sino que es otro aprendizaje de la vida.











