Todos los libros no tienen que ser nuevos

Por Jorian Enciso para Universidad del Istmo, Octubre 16, 2018

Comenzar la universidad o un semestre nuevo trae muchas preocupaciones. Una de ellas es la cantidad de material bibliográfico que vamos a necesitar, especialmente por un tema monetario, ya que, al valor del semestre hay que sumarle todos los libros que vayamos necesitando o que nos vayan pidiendo los profesores. Pero no entres en pánico, puedes tener toda la bibliografía requerida ahorrando mucho dinero gracias a estos consejos que te traemos.
 
todos los libros no tienen que ser nuevos
 
De segunda también funciona: al comprar libros usados, no solo ayudas al ambiente, ayudas también a tu bolsillo. Hay muchos sitios donde podemos encontrar libros de segunda mano en perfecto estado y evidentemente a un precio menor. Recuerda que lo que necesitamos de los libros es su contenido. No solo puedes adquirirlos en librerías, también puedes negociarlos con personas de semestres avanzados o egresados que ya no los necesiten y puedan darte precios accesibles para facilitarte la compra. Eso nos da pie al siguiente punto.
 
Peléate la herencia: A veces ni siquiera tenemos que comprar los libros. Hay estudiantes con alma caritativa que van más adelantados en la carrera y al no necesitar de estos libros simplemente los regalan. Así que heredar libros es una opción más que viable para dejar a un lado la preocupación por el dinero. No descartes a familiares que hayan estudiado tu misma carrera y cuenten con bibliografía afín. Al final, los autores recomendados casi siempre son los mismos.
 
Heredar libros tiene una ventaja extra y es que, por lo general, vienen marcados, resaltados y con anotaciones útiles para estudiar. Y si pasan de semestre a semestre como toda una tradición de apoyo estudiantil, más nutridos de notas los recibirías. 
 
La vieja confiable: La biblioteca siempre será nuestra mejor amiga. A lo largo de la carrera, vas aprendiendo que gran parte de los libros que te piden tienen una fecha de vencimiento y con esto me refiero a que la mayoría de ellos, solos los usarás o necesitarás durante ese semestre en curso. Entonces, ¿vale la pena comprarlos? Pídelos en la biblioteca. Los usas durante el tiempo que los necesites, con carácter devolutivo claro, y listo. 
 
Pregunta a otros estudiantes, incluso a los profesores la trascendencia de los materiales exigidos para evaluar si es mejor comprarlos o pedirlos prestados, en cuyo caso asegúrate de conocer muy bien el reglamento general de la biblioteca en cuanto a tiempos de préstamo para que siempre seas responsable.
 
 
Las fotocopias: Una muy buena opción es sacarles fotocopia a los libros. Incluso estas fotocopias no necesariamente deben ser del libro completo, puedes fotocopiar lo que necesites. Por cuestiones de tiempo y cronogramas académicos la mayoría de las veces no podemos ver el todo el contenido del semestre, es decir, no vas a necesitar todo el libro. Sácale copia a lo que consideres precisar sobre la marcha y ahórrate dinero. 
 
Puedes dividir los temas con tus compañeros de clase y así cada uno tendría algo que fotocopiar y luego se lo pueden compartir. Notarán el ahorro. Si por el contrario, prefieres estudiar solo y tener material exclusivo para tu uso, las fotocopias te servirán igual.
 
Ya puedes relajarte y dejar de considerar la adquisición de libros como un problema económico. Como ves, hay muchas opciones viables para disminuir los gastos de tu semestre o evitarlos. 

Publicado en: Modo U

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